Polonia aplaza el KSeF a 2025 o más adelante

Juan Moliner Cofundador y CEO

KSeF aplazado más allá de julio de 2024

El Ministerio de Finanzas polaco lleva tiempo preparando un cambio importante en la facturación de las operaciones entre empresas (B2B). Para ello ha desarrollado el Krajowy System e-Faktur (KSeF), un sistema llamado a convertirse en el estándar de facturación electrónica en Polonia.

En un principio, el Ministerio había fijado julio de 2024 como fecha límite para la implantación obligatoria del KSeF. Sin embargo, el 19 de enero de 2024 anunció su aplazamiento. La decisión responde a las dudas sobre si el sistema informático estará preparado para soportar el volumen de facturas a nivel nacional y a las incertidumbres en torno a la gestión de determinados escenarios de facturación.

Aunque el Ministerio aún no ha comunicado nuevos plazos, sí ha avanzado que la implantación no se producirá en 2024. El calendario más probable apunta al verano de 2025 como posible nueva fecha objetivo, a la espera de los resultados de una auditoría externa.

Reacciones y preocupaciones del sector en Polonia

La decisión llega tras la recomendación de varios actores polacos de retrasar la entrada en vigor del KSeF, que ya habían manifestado algunas de las preocupaciones mencionadas.

La Stowarzyszenie Księgowych w Polsce (SKwP), la asociación nacional de contables de Polonia, había expresado sus reservas sobre el grado de avance de la plataforma de facturación electrónica del Ministerio.

La SKwP defendió posponer la entrada en vigor de julio de 2024 a enero de 2025. También reclamó información más detallada sobre el estado actual del proyecto. Estas inquietudes ponen de relieve la necesidad general de claridad y preparación ante una transición de esta magnitud.

Por su parte, el Defensor de las Pequeñas y Medianas Empresas ha pedido un calendario de implantación escalonado en función del tamaño de las compañías. Su propuesta es la siguiente:

  • 1 de enero de 2025 para las medianas empresas,
  • 1 de julio de 2025 para las pequeñas empresas, y
  • 1 de enero de 2026 para las microempresas.